Consejos de higiene íntima en el posparto
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Dar a luz hace que nuestro cuerpo sufra grandes cambios. Muy a menudo, tenderemos a pensar en los cuidados del bebé en detrimento de nuestros propios cuidados.
Sin embargo, durante el posparto, más que nunca, es necesario cuidarse a una misma para poder cuidar de su bebé ??❤️.
Aquí te comparto algunos consejos que me sirvieron cuando acababa de dar a luz, algunos consejos que pueden serte útiles si no sabes a quién recurrir para hacer estas preguntas o si deseas completar lo que ya sabes. He completado estos consejos con otros que he recopilado de mi comunidad de Instagram para tener consejos variados que correspondan a situaciones variadas (parto vaginal o cesárea, episiotomía, desgarros…)
En cuanto a la higiene íntima, no todas las mujeres están suficientemente informadas de manera general, y he notado que esto era aún más cierto en lo que respecta a la higiene íntima en el posparto.
Por eso tenía muchas ganas de escribirte este artículo para informarte y que puedas beneficiarte de numerosos consejos que podrán acompañarte de la mejor manera durante este periodo que no siempre es sencillo.
Según una encuesta realizada entre mi comunidad, el 87% de las madres encuestadas considera no haber tenido suficiente información sobre la higiene íntima tras el parto. Y entre las mujeres nulíparas, ¡el 92% afirma no tener información sobre la higiene íntima en el posparto!
Antes de empezar, me gustaría explicar concretamente lo que se puede vivir durante el posparto, porque es un hecho que pocas mujeres están informadas, cuando es necesario estar preparadas para lo que van a vivir, lo cual no es un tema menor.
El periodo de los loquios:
Tras el parto, una mujer sangra todos los días durante varias semanas. Estos sangrados son más diluidos que los de la menstruación, pero duran más tiempo, ¡ya que pueden llegar hasta las 6 semanas!
La abundancia es importante al principio, pero disminuye con el tiempo. El olor puede ser más o menos fuerte, pero si es realmente muy fuerte, pide consejo a tu matrona.
Los entuertos:
Tras el parto, el útero recupera poco a poco su tamaño inicial; mientras que mide alrededor de 34 centímetros de altura antes del parto, mide alrededor de 7 en tamaño normal. Para recuperar su tamaño original, emitirá contracciones, lo que dará lugar a dolores uterinos más o menos intensos.
Desgarro y episiotomía:
Durante el parto, la presión que ejerce el bebé sobre el periné provocará desgarros a nivel íntimo. Esto ocurre en aproximadamente 9 de cada 10 casos.
En el caso de que no haya desgarro que facilite el paso del bebé y el orificio vaginal no permita el deslizamiento del bebé, se practica una incisión en la parte baja de la vagina para agrandar la abertura; esto es lo que se llama una episiotomía.
Puntos de sutura:
Tras una episiotomía o un parto, el personal sanitario coserá la zona del periné (zona genital situada entre la vulva y el ano…) que haya sido incisada o desgarrada. Según la longitud del desgarro se coserá más o menos y, por lo tanto, se tendrán puntos de sutura. Para una cesárea, se abre y se cose el bajo vientre.
Hemorroides:
Alrededor del 20% de las mamás sufre problemas hemorroidales tras su parto. El hecho de empujar puede hacer salir nuestras hemorroides situadas en el canal anal, lo que puede provocar dolor, e incluso sangrados al momento de defecar. ¡Las hormonas también pueden ser causa de crisis hemorroidales!
El retorno de la menstruación:
El retorno de la menstruación es tu primera regla tras el parto. Ocurre después de terminar el periodo de loquios. El retorno de la menstruación puede ocurrir en el mes siguiente al final de tu periodo de loquios, pero también puede ocurrir mucho más tarde, es decir, varios meses, incluso un año después si estás amamantando (aunque atención, esto no es sistemáticamente el caso, y no significa que no estés ovulando).
Ahora te comparto, según mi experiencia completada con la de otras mujeres, las buenas prácticas y las prácticas a evitar.
Depilación:
Aunque la depilación no sea en absoluto una obligación para un examen ginecológico clásico, para el parto, es mejor depilarse. En efecto, para evitar que el vello se mezcle con los puntos de sutura y provoque una infección, se retira el vello púbico con maquinilla… Personalmente, creo que es mejor optar por tu propio método de depilación. ¡Puedes preverlo unas dos semanas antes de la fecha prevista de parto para estar tranquila!
Ropa interior cómoda:
Para los sujetadores, si estás amamantando, puedes optar por un sujetador de lactancia, o si no es el caso, por un sujetador clásico. Pero en cualquier caso: sin varillas, sin armazón, de algodón, lo más cómodo para tus lindos senos.
Puedes recuperar bragas que no te importe estropear y que sean cómodas. Si no tienes, un lote de bragas negras de algodón servirá, simple y eficaz. Si no, para los primeros días, el hospital te ofrece bragas de red, poco estéticas pero prácticas porque no nos preocupa estropearlas y no hay que preocuparse por lavarlas.
Evitar los pañales para pérdidas urinarias:
Mi opinión sobre los pañales tipo braga para mujeres no es unánime, pero según mi experiencia creo que es mejor evitarlos. Para otras ha sido una buena experiencia, especialmente en caso de cesárea, ¡así que tú decides!
Personalmente había pensado que sería más sencillo optar directamente por estos pañales tipo braga (las bragas menstruales no siendo al principio adecuadas para el flujo). La conclusión para mí: ¡nada práctico!
En efecto, tras un parto vaginal que provocó puntos de sutura, la protección debiendo cambiarse cada tres horas como máximo para mantener la vulva seca y especialmente la cicatriz, encontré que era menos complicado cambiar una compresa (sobre todo cuando duele en las partes íntimas).
Por lo tanto, lo mejor fue priorizar las compresas grandes y cambiarlas cada tres horas como máximo. Al principio seguramente tendrás que usar compresas desechables, sobre todo debido al flujo, pero al cabo de unos días, podrás volver, si tienes, a las bragas menstruales o a las compresas lavables.
Orinar dejando correr agua:
Si das a luz por vía vaginal y has sufrido desgarros o una episiotomía, orinar provoca hormigueo debido a los puntos de sutura. Verter agua al mismo tiempo que orinas permite atenuar esta sensación de ardor. Haz correr agua sobre la vulva los primeros días (y tanto como sea necesario) para evitar tener dolor al orinar. Según lo que te convenga, puedes verter agua fría o tibia.
Para la cicatrización:
Mantenerse seca cambándote regularmente,
Secar tu vulva cada vez que te laves con agua; puedes comprarte, si aún no lo tienes, una pequeña toalla de algodón exclusivamente para la zona íntima.
El bálsamo Baûbo se puede aplicar para masajear la cicatriz después de que se hayan retirado los hilos. Permite calmar la vulva, y sus aceites, como el aceite de aguacate, de jojoba o de caléndula, tienen propiedades cicatrizantes, calmantes, suavizantes y antiinflamatorias.
El aceite de caléndula es precisamente excelente para el posparto ya que tiene propiedades cicatrizantes, regeneradoras y antisépticas. Unas gotas diluidas en el agua utilizada para limpiarte y a verter a nivel de la región vulvar.
Por último, el baño derivativo es un método excelente para ayudarte a cicatrizar tras el parto.
En cuanto a la cesárea, se aplican los mismos consejos para la cicatriz de la cesárea.
¿Qué hacer con los olores?
No uses gel íntimo en exceso; lo mejor es priorizar una limpieza con la mano y agua clara.
Si deseas usar un gel íntimo, pide consejo a tu matrona para tener un gel que se adapte al pH natural de tu vagina. ¡Haz que se verifique que no hay ninguna infección!
Hidrátate al máximo; puedes beber las infusiones de vetiver o de cortezas de Alidanké, que pueden ayudarte a reequilibrar tu flora durante este periodo; esto te permitirá disminuir los olores desagradables, estas infusiones también ayudan a limpiar tu útero y harán que tus sangrados sean más fluidos.
Por último, al finalizar tus loquios, podrás darte el gusto de usar almizcle Tahara para sublimar tus olores íntimos.
Para las grietas relacionadas con la lactancia:
Las grietas son pequeñas heridas que pueden surgir al inicio de la lactancia a nivel de la areola y los pezones. La leche materna permite aliviarlas.
También existen cremas para los pezones, la crema de lanolina por ejemplo.
Para terminar, la caja de parto será ideal para acompañarte en tu posparto; dentro tendrás todo lo que necesitas para vivir mejor este momento, incluyendo una tisana detox y un lubricante para facilitar la reanudación de vuestras relaciones sexuales.
Cada parto es, por supuesto, diferente y cada experiencia del posparto también lo es; espero que este artículo te ayude y te acompañe en esta etapa. ¡Durante este periodo no olvides escucharte a ti misma y solicitar la ayuda y el apoyo de quienes te rodean!