No consigo llegar al orgasmo
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La anorgasmia es el hecho de que una persona no consiga alcanzar el orgasmo aunque las estimulaciones sexuales sean adecuadas. Muy a menudo se califica la anorgasmia como la ausencia total de orgasmo.
Las personas que no logran alcanzar el orgasmo sienten de todos modos deseo e incluso placer, pero el éxtasis no llega y siempre hay una sensación de algo inacabado, o de frustración durante la relación. No hay que confundir este trastorno con los trastornos del deseo sexual, que se caracterizan por una ausencia recurrente de deseo sexual (lo que se llama anafrodisia, o más comúnmente, ausencia de libido).
Este bloqueo afecta mayoritariamente a las mujeres, pero algunos hombres también conocen este trastorno del orgasmo.
La anorgasmia puede provocar frustración y sufrimiento personal para el individuo. También puede dar lugar a problemas conyugales, a impaciencia por parte de la persona afectada o de su pareja, sobre todo en las parejas que presentan un defecto de comunicación y que están poco informadas sobre la sexualidad y los trastornos asociados a la sexualidad.
⚜️LA ANORGASMIA SE DICE:
Primaria, cuando se dice que está presente desde siempre.
Secundaria, cuando se desencadena tras un periodo normal (sin razón aparente) o particular: trastorno del deseo, trauma, mala experiencia sexual, tras un acontecimiento significativo consciente o no: separación, descubrimiento de infidelidad, problemas profesionales, duelo... dolores, parto, enfermedad, tratamiento medicamentoso.
Parcial, cuando está presente únicamente en ciertas posiciones o ciertas estimulaciones (no alcanzar el orgasmo cuando se está en una posición en particular o cuando se estimulan ciertas zonas erógenas).
Circunstancial, cuando solo surge en determinadas circunstancias (en un contexto concreto, o solo durante la relación sexual...).
⚜️LAS CAUSAS DE LA ANORGASMIA
Las causas pueden ser psicológicas:
La dificultad para soltarse, el miedo a perder el control, el miedo a lo desconocido, a encontrarse en una situación de vulnerabilidad o el miedo al juicio...
La dificultad para concentrarse en el propio placer, pensar en el otro antes que en una misma y poner en el centro de la atención únicamente la satisfacción del otro.
La falta de confianza en una misma o en el otro.
No gustarse a una misma, el malestar frente a la propia desnudez y/o un pudor exacerbado...
El miedo a explorar el propio cuerpo, el desconocimiento del propio cuerpo y de sus puntos de placer.
La ausencia de educación sexual y la presencia de tabúes muy sólidos, un contexto educativo estricto, rígido y una represión sexual. La transmisión de una imagen sucia de la sexualidad (y aún más de la femenina) y, por tanto, del placer y del orgasmo.
El mantenimiento de falsas creencias sexuales tales como: la obligación de que aparezca el orgasmo en cada relación y únicamente durante el coito.
Una incomodidad surgida tras un comentario hiriente por parte de la pareja.
La obsesión y la comparación con otras personas que consideramos más realizadas sexualmente.
La presencia de emociones negativas que inhiben la subida del orgasmo, el estrés y la depresión...
El pensamiento contaminado por cosas que no tienen nada que ver con el momento carnal.
Las causas pueden ser físicas:
Un mal estado de los músculos perivaginales (el periné).
La toma de ciertos medicamentos, inhibidores de la serotonina, en particular los antidepresivos,
Terminar la relación sexual con el orgasmo de la pareja y no dar importancia al propio.
Una disfunción sexual por parte de la pareja: trastornos eréctiles, eyaculación precoz...
La falta, la ausencia o la mala estimulación de las zonas erógenas,
La incompatibilidad sexual.
La falta de ganas y de excitación, el contexto de una relación insatisfactoria (mal clima, falta de comunicación, problemas repetidos, pérdida de confianza en la pareja, decepción, ira...) serán también factores importantes de anorgasmia. Y es mejor no tener relaciones sexuales forzándose, porque eso no resuelve nada...
Lo mejor es comunicarse y hacerse ayudar por un/a especialista.
Un abuso sexual, ocurrido en la infancia, o en cualquier momento de la vida, también puede tener un efecto devastador sobre la sexualidad y es uno de los factores importantes de la anorgasmia.
⚜️¿QUÉ HACER FRENTE A LA ANORGASMIA?
Es importante aprender a soltarse. Para ello, ¿por qué no seguir formaciones de relajación, hacer ejercicios de respiración, practicar meditación? También es importante reapropiarse de su cuerpo, tocarlo y (re)descubrir sus zonas genitales mediante la vista y/o el tacto, conocer su placer, estimularlo sola y transmitir lo que nos procura placer. Se pueden integrar estimuladores en esta reapropiación del cuerpo, como un juguete para estimular nuestro clítoris, o también un gel estimulante.
Si las causas son psicológicas (educación rígida, abuso sexual...), lo mejor es concertar una cita con un terapeuta psicosexólogo. Este tipo de terapia permite descubrir el propio cuerpo, aprender a no tener más miedo al orgasmo y encontrar las soluciones para vencer este problema. Además, #Secretsdegeishaa te propondrá muy pronto un acompañamiento personalizado para iniciar soluciones a tus problemáticas relacionadas con la pareja, la intimidad o el conocimiento del cuerpo.
Por último, puede ser útil formular una intención, ya sea para quitarle dramatismo, ya sea para quererse, sentirse más deseable, más bonita... Hacer un trabajo sobre una misma para ganar confianza en una misma:
Repetirse con convicción que merecemos el placer, que lo queremos, fundirse en el contexto carnal y vaciar la mente,
Repetirse frente a un espejo cada día que somos atractivas, guapas, deseables.
Quitarle dramatismo a la situación, porque no llegar al orgasmo no significa ser anormal, no es una patología, puede resolverse totalmente con un profundo trabajo sobre una misma y un mejor conocimiento de sus deseos, de su cuerpo y de su sensibilidad sexual...